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sábado, 1 de mayo de 2010

Argentinos destacables

Fortunato Ramos, poeta, músico y maestro de Humahuaca

Quien haya visitado alguna vez la ciudad de Humahuaca (Jujuy), famosa por su imponente quebrada, se habrá topado con algo mucho más pequeño pero no por eso menos llamativo. Ni bien el viajero pone un pie en la plaza principal, una bandada de changuitos (niños humahuaqueños) lo rodean serviciales y lo apabullan con una ametralladora de preguntas (“¿De dónde viene? ¿Primera vez que viene a Humahuaca? ¿Le gusta?”) lo cual culmina, siempre, con la hermosamente ineludible: “¿quiere que le recite una copla?”. Ante la atónita aceptación del turista, el changuito recitará –como agua de manantial- los versos creados por un poeta local, Fortunato Ramos. Este ignoto vate jujeño, orgullo de Humahuaca, es un maestro rural, recitador, músico regional y labrador de la tierra. Así lo presenta la contratapa de su libro Costumbres, poemas y regionalismos (2003). De la mano del afamado charanguista Jaime Torres, Ramos ha recorrido el mundo entero para llevar su arte y nuestras costumbres a otros continentes. También el mundo del rock nacional, a través del grupo Divididos, le ha provisto un espacio para el desarrollo de su música ¿Usted lo conoce? Los niños de Humahuaca sí, y celebran su arte y nuestra tradición cada vez que, a cambio de una moneda o de unos caramelos, algún azorado turista lo posibilita a modo de mecenas. Y Ramos, como si fuera un agradecimiento más que un homenaje, escribe sobre estos changuitos, quienes quizás no sean nunca estudiantes universitarios, pero que son capaces de conmover hasta la última fibra del cuerpo de aquellos que escuchan salir de su boca versos como “Mi sonrisa es seca y mi rostro es serio / mis espaldas anchas, mis músculos duros / mis manos partidas por el crudo frío / sólo ocho años tengo, pero no soy niño”.

1 comentario:

  1. Recuerdo estas historias de alguna clase de linguística!...Bellísimas las coplas.... En pocos meses estaremos por ahí escuchándolas gustosas!!!

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